A través de su cuenta en X, el defenestrado funcionario reaccionó a recientes declaraciones de Zambrano, del oficialista Partido Nacional (PN, derecha), y cuestionó la narrativa impulsada desde el Legislativo sobre un supuesto cambio en el poder judicial tras su cesantía.
En una suerte de purga, el Parlamento, controlado por el PN y el también derechista Partido Liberal (PL), destituyó a Zelaya el 25 de marzo mediante un juicio político y forzó la dimisión de la presidenta de la Corte Suprema, Rebeca Ráquel, ante la amenaza de ser sometida al mismo procedimiento.
“Pretenden utilizar Koriun Inversiones (un caso de estafa piramidal) como símbolo de que la justicia cambió. No, la justicia no cambió; lo que cambió fue quién está dispuesto a resistir presiones y quién no”, expresó el otrora titular del Ministerio Público.
Zelaya defendió su gestión al frente de la Fiscalía, y aseguró que durante su administración el caso Koriun fue debidamente investigado y presentado ante los tribunales, pese a presiones -incluso de carácter político- que buscaban favorecer a uno de los imputados, enfatizó.
Sin embargo, contrastó el silencio de las actuales autoridades frente a la absolución de un implicado en el denominado proceso “Mascarillazo”, vinculado con el ahora partido en el poder, el cual no recibió la misma atención ni reacción pública, indicó.
A juicio de Zambrano, el juicio político al fiscal general y el relevo en la presidencia del Supremo detuvieron lo que consideró una grave distorsión de la justicia en Honduras.
El funcionario destituido hizo un llamado a la reflexión y a la responsabilidad en el ejercicio del poder, tras recordar que la ciudadanía tiene la última palabra.
“El poder, cuando se concentra sin límites, deja de servir al pueblo para servirse a sí mismo”, advirtió Zelaya, en un mensaje que deja en evidencia la creciente tensión entre actores políticos y del sistema de justicia en Honduras.
“La historia nos ha demostrado que ningún intento de control absoluto permanece impune ante la voluntad popular. El juicio más severo no se dicta en los salones del poder que hoy ostentan, sino en las urnas, donde el pueblo ejerce su verdadera autoridad y nadie se escapará”, caviló.
Zelaya y Ráquel engrosan una lista de funcionarios cercanos al Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) que el órgano unicameral busca enjuiciar con el aval de la administración nacionalista del presidente Nasry Asfura, quien gobierna en alianza con los liberales.
Para Ricardo Salgado, exministro de Planificación Estratégica durante la gestión de la exmandataria Xiomara Castro (2022-2026), el bipartidismo (PN y PL) tiene “una enorme prisa por llevar adelante el linchamiento colectivo de todos los dirigentes y potenciales políticos de Libre”.
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