La obra tendrá su emplazamiento en homenaje al notable pintor, dibujante, grabador y ceramista nacido en Sagua La Grande, quien marcó el surgimiento de una escuela para futuras generaciones, acumula una obra distintiva por su rico y colorido universo visual convertido en máquinas, torsos, animales extraños y exóticos.
Durante su prolífica carrera, Sosabravo ha mostrado dominio de técnicas tan disímiles y complejas como la litografía, el grabado, o el trabajo con cristales de Murano que expuso en talleres de países europeos como Francia, Polonia, e Italia.
En Cuba, sus creaciones distinguen espacios insignes como el mural del 71 ubicado en el Hotel Habana Libre, el Taller Experimental de Gráfica de la Plaza de la Catedral y el Museo Nacional de Bellas Artes.
Internacionalmente, el prestigio ganado lo llevó a impartir cursos en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Tenerife en Islas Canarias, trabajando a su vez en la Fábrica Casa Museo Giuseppe Mazzotti 1903 de Albissola Mare, Italia, donde lo mismo hizo su coterráneo Wifredo Lam.
Más de una veintena de reconocimientos nacionales e internacionales y numerosas muestras personales y colectivas son el resultado de su prestigioso legado.
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