“Un camión que descargaba alimentos sufrió daños. En tanto otra incursión se registró en la zona del puerto de carga», publicó la empresa en su cuenta de la red social Telegram.
Según la compañía, «expertos del Organismo Internacional de la energía Atómica, (OIEA) realizaron un recorrido por ese territorio 20 minutos antes del ataque».
Portavoces de la planta calificaron de «inadmisibles» los ataques a la central nuclear y su infraestructura. Ninguna instalación de este tipo en el mundo está diseñada para resistir el fuego real por parte de un ejército.
“Los daños a infraestructuras pueden afectar el funcionamiento seguro de una central nuclear», subrayaron.
La planta de Zaporozhie, la mayor de Europa, se encuentra cerca de la ciudad de Energodar, en una zona que permanece bajo control de militares rusos desde marzo de 2022.
La planta nuclear, cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 y tiene una capacidad total de seis mil megavatios.
En octubre de 2022, tras la incorporación de la provincia de Zaporozhie a la Federación de Rusia, la central pasó a ser propiedad de Moscú.
Los seis reactores de la planta están apagados, para minimizar el riesgo de su exposición al conflicto armado en curso.
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