La primera aeronave tene previsto arribar al aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Maiquetía, estado de La Guaira (norte), alrededor de las 11:00, hora local, «con migrantes que huyeron perseguidos desde Estados Unidos, donde los estaban cazando directamente”.
Así lo anunció la víspera el presidente Nicolás Maduro durante la inauguración de un centro hospitalario y detalló que retornarán en un avión de Conviasa desde México con 300 hombres y mujeres que “lograron huir de la persecución en Estados Unidos”.
En su programa nocturno Con el Mazo Dando, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, reveló que en ese vuelo viajan 150 menores de edad.
Los hemos rescatado y vamos a enviar un avión “para traerlos sanos y salvos a su familia y comunidad”, afirmó Maduro.
Otro avión del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (Conviasa), señaló, llegará a las 15:00 horas “con migrantes rescatados de las cárceles donde fueron secuestrados en Estados Unidos».
Puntualizó que rescatarán “un grupo grande de más de 200 venezolanos que están en cárceles, muchos de ellos presos desde hace un año o año y medio”.
Maduro señaló que la inmensa mayoría de los casos son migrantes económicos que salieron del país producto de las sanciones, en busca de una alternativa y terminaron perseguidos por el Gobierno estadounidense.
Asimismo indicó que el viernes a las 18:00, hora local, deberá arribar un avión de Estados Unidos para cumplir el vuelo semanal en el rescate de nuevos migrantes.
Reiteró que Venezuela es el único país del mundo que tiene una Gran Misión (Vuelta a la Patria) para atender de manera integral a sus migrantes.
El dignatario llamó a “darle amor, cariño, aprecio, en familia y comunidad”.
Subrayó que el secuestro de los compatriotas es un acto de violación masiva de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional, y aseguró que son víctimas de una persecución brutal.
El gobernante ratificó la inocencia de sus compatriotas y aseveró “no hay pruebas de que cometieron algún delito”, y fueron enviados a un campo de concentración en El Salvador, sin acceso a abogados ni a la justicia, lo cual constituye un crimen de lesa humanidad.
Familiares de los migrantes secuestrados, acompañados por la comunidad, se concentraron anoche en los alrededores de la embajada salvadoreña en Caracas, para participar en una vigilia en solidaridad con sus connacionales.
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