“El neoliberalismo también mata”, opinó el destacado analista Juan de la Puente y explicó que esa política precariza al Estado y la economía, patrimonializa la política, crea grupos empresariales corruptos y “compra leyes, medios y periodistas”.
Agrega a ello que el neoliberalismo suprime la disidencia satanizándola, a tiempo de ocultar los riesgos para la democracia.
Por su parte, la exministra de Cultura y defensora de los derechos humanos, Gisela Ortiz, reflexiona sobre el hecho que en Perú “Se caen puentes y techos que no deberían, causando muerte y dolor, y antes cayeron estructuras sociales y políticas que debieron protegernos de estas desgracias”.
“Nuestra tragedia, como país, comienza cuando todo se vende, títulos, permisos y supervisiones”, añade y apunta que la corrupción es sinónimo de tragedia.
Según el periodista Jaime Chincha, se pretende estimular el consumo, en alusión a los grandes centros comerciales, pero “no se puede dejar a discreción y por tanto tiempo la supervisión de espacios que terminan, al final, siendo públicos por más que el propietario sea privado”.
“Hemos terminado cediendo espacios públicos a los privados, como en pocos países en el mundo, y este es el precio que estamos pagando” con sucesos lamentables como la tragedia del viernes último en la norteña ciudad de Trujillo.
El diario La República, en una síntesis sobre lo sucedido, dice que “Bomberos y policías siguen buscando desaparecidos bajo los escombros de un desplome que muestra el colapso del Estado por la corrupción y la falta de empatía de las autoridades”.
Recuerda que en el caso del centro comercial Real Plaza, escenario de la catástrofe, en 2023 se advirtió sobre deficiencias en su estructura, pero “las autoridades y los grupos empresariales privilegiaron sus intereses sobre el bienestar del ciudadano” al limitar la facilitación contra ese tipo de negocios.
En su editorial de hoy, La República señala que los responsables políticos de la tragedia son los partidos del bloque mayoritario del Congreso, así como el poderoso grupo económico Intercorp.
Por su parte, la presidenta Dina Boluarte rindió homenaje a las víctimas con un minuto de silencio en una ceremonia oficial, pidió que la tragedia de Trujillo se investigue y se sancione a los responsables y dijo que su gobierno promueve la actividad empresarial pero le exige responsabilidad y empatía con los ciudadanos.
rc/mrs