Por órdenes del Gobierno, las Fuerzas de Defensa (FDI) cerraron todos los cruces fronterizos en una dramática decisión que coincide con el inicio del Ramadán, mes sagrado para los musulmanes, destacó la versión electrónica del diario Yedioth Ahronoth.
La medida fue adoptada anoche durante una reunión del gabinete de seguridad, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, y cuenta con el respaldo de Estados Unidos, subrayó.
En respuesta, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) denunció la disposición y acusó a Israel de planificar un genocidio en el enclave costero, donde viven más de dos millones de personas.
Por su parte, la Oficina de Prensa del Gobierno en Gaza afirmó que este país confirma, una vez más, su despreció por las leyes internacionales.
Ningún camión entró en Gaza esta mañana ni lo hará en este momento, amenazó Omar Dostri, portavoz de Netanyahu.
La televisora Al Jazeera estimó que la medida busca presionar a Hamas para que acepte los reclamos de Israel, basados en el llamado “esquema Witkoff”.
El enviado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para Medio Oriente, Steve Witkoff, propuso extender la primera fase de la tregua por otros 42 días, durante la cual serían entregados en la primera jornada la mitad de los prisioneros israelíes, tanto vivos como muertos.
Sin embargo, Hamas rechaza esa posibilidad al considerar que perdería su principal baza de negación sin obtener nada a cambio, en especial un alto el fuego permanente.
El grupo armado exige el cumplimiento de los compromisos acordados, según los cuales, tras la primera etapa del alto el fuego se pasaría a una segunda, que incluiría el fin del conflicto y la retirada total de las FDI.
“La ocupación elude repetidamente los acuerdos que firmó (…) La única manera de lograr la estabilidad en la región y devolver a los prisioneros es completar la aplicación del acuerdo”, afirmó la milicia armada en un comunicado.
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