Un comunicado divulgado en el sitio oficial de la Presidencia de la República señala que, en el acto, Mattarella depositó una corona de laurel sobre la placa en memoria de los mártires del 24 de marzo de 1944, ubicada en el mausoleo erigido en memoria de las víctimas de esa matanza, ordenada por Hitler y ejecutada por fuerzas de la Gestapo.
En el evento hizo uso de la palabra Francesco Albertelli, presidente de la Asociación Nacional de Familias Italianas de Mártires Caídos por la Libertad de la Patria (Anfim), quien recordó los hechos ocurridos ese día, en represalia por un ataque de partisanos italianos contra fuerzas policiales nazis, ejecutado el 23 de marzo de 1944.
Por su parte la jefa de Gobierno, Giorgia Meloni, expresó en un mensaje divulgado por la Presidencia del Consejo de ministros, que esos hechos “representan una de las heridas más lacerantes infligidas a Roma y a Italia en su conjunto”.
Esa masacre, señaló la primera ministra, es una de las páginas más dolorosas de la historia nacional, y es tarea primordial de las instituciones, a todos los niveles, contar lo sucedido y transmitir la memoria de aquellos acontecimientos, en particular, a las generaciones más jóvenes”.
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