El conjunto nacional ratificó así su presencia por décimo séptima ocasión en ese certamen regional, mediante un balance global de puntos de 13-1, sumados los siete goles del partido de ida el viernes en Belmopán.
Los visitantes fueron incapaces de evitar la arrolladora acometida de los locales, que casi reeditan la goleada inicial 7-0, mediante una ofensiva también parecida a la del partido inicial.
La Sele, como le llaman los ticos, mostró ventaja en ataque, fuerza y posición desde el primer tiempo del juego, que cerró con un marcador de 4-0, revelador para muchos de la exactitud de especialistas, medios y aficionados que pronosticaron “un juego de trámite”.
El punto inicial tico fue en el primer minuto, gracias a un autogol del beliceño Donell Arzú, mientras el segundo estuvo a cargo de Alejandro Bran, mediante un remate fuerte desde afuera del área.
La tercera anotación de esa primera parte fue de Adrián Alonso y la cuarta del incansable Manfred Ugalde, en jugadas que ya presagiaban una goleada, pese al anuncio previo del manager local Miguel Herrera respecto a que su equipo actuaría de forma moderada en el puntaje.
El juego superior mostrado hasta entonces por “La Sele” local encontró una pobre defensa de los beliceños, quienes solo lograron una situación de peligro, circunstancia que se prolongó hasta el final del choque.
La Copa Oro de la Concacaf es el más importante campeonato internacional de selecciones nacionales de fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, convocado cada dos años por esa organización deportiva regional, una de las seis confederaciones continentales que integran la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol.
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