El legislador Tomás Hirsch, uno de los autores de la iniciativa, recordó que el régimen de Pinochet (1973-1990) fue uno de los peores de América Latina y cualquier acto que exalte o rinda tributo a su figura generaría un daño enorme e irreparable a las víctimas.
Mientras, la también legisladora Ana María Gazmuri consideró como impresentable someter al país a la vergüenza de homenajear a quienes cometieron crímenes de lesa humanidad.
El proyecto de ley fue presentado después de que el concejal independiente Leonardo Prat, cercano al ultraderechista Partido Republicano, propuso que una calle o plaza en la comuna de Las Condes llevara el nombre de Pinochet.
Según informes de distintas Comisiones de la Verdad, durante el régimen pinochetista se registraron en el país más de 40 mil violaciones de derechos humanos, entre secuestros, torturas, encarcelamiento, asesinatos y desapariciones, sin contar los 200 mil exiliados.
arc/car