Natural de la provincia de Guantánamo devenido avileño, el supersónico serpentinero de 46 años se muestra como el vino en el torneo, con 42 entradas lanzadas sin permitir carreras, seis juegos ganados para la causa y 103 ponches propinados.
En declaraciones a Prensa Latina, junto a su coequipero y receptor antillano Reinier Vera, Román agradeció primero a Dios por la posibilidad de estar en la tierra del quetzal, en la que representa su séptima temporada acá.
Lanquetin para nosotros es una familia, fue el equipo que nos abrió los brazos, que ha permitido que sigamos practicando este deporte, ya que en la isla se nos hace muy difícil por la situación que tenemos, expresó.
No hay otro tipo de campeonato en Cuba y entonces mantenernos el año entero jugando, gracias a esta selección, es una bendición de Dios, resaltó el bronce panamericano de Argentina y quinto lugar del orbe en Nueva Zelanda, ambos en 2022.
Su club, máximo poseedor de títulos en la historia del softbol local con 23, luce imponente al conseguir 32 victorias sin descalabros y mandar en la tabla, nueve escalones por encima de Tipografía Nacional y 10 sobre Esencias Castilla.
Román explicó que este es un elenco ganador, reforzado por extranjeros de mucha calidad, experiencia a nivel internacional y remarcó que el objetivo es volver a ser campeones, “y si podemos llegar invictos, sería la mayor satisfacción”, enfatizó.
A una pregunta de esta agencia sobre la preparación que realiza para mantenerse en tal forma, describió el compromiso y el deseo de seguir entrenando.
Es muy difícil, la Liga no está pareja pero sí hay equipos muy buenos, rivales que tienen buenos pitchers, a los cuales me tocó enfrentar, amplió Román.
Insistió en la importancia del entrenamiento diario, “el compromiso que tenemos los atletas con nosotros mismos, el respeto al terreno, al contrario, el ser agradecidos con la gente que nos da las manos, la posibilidad de seguir siendo atletas”, añadió.
Entonces la única forma que le podemos recompensar es así, enfocados en cada acción y en el orgullo que somos para nuestra familia y para nuestro país, aseveró el legendario lanza llamas.
Comentaristas locales argumentan que ningún otro combinado en este territorio centroamericano, en deporte alguno, brilló tanto en la cima como Lanquetin, una verdadera aplanadora.
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