La máxima figura del partido Agrupación Nacional (RN) y ocho eurodiputados fueron declarados responsables en el caso de un sistema de fraude para malversar entre 2004 y 2016 dinero destinado a asistentes de legisladores en el Parlamento Europeo.
El tribunal descartó la hipótesis de un error administrativo, en el proceso que implica casi tres millones de euros desviados en unos 11 años.
La decisión conlleva automáticamente a la inelegibilidad de Le Pen, pero falta por confirmar si el efecto de ese castigo es inmediato, lo cual le impediría competir en las elecciones presidenciales del 2027, de cara a las que es la principal favorita en las encuestas para la primera vuelta, y por amplio margen.
La diputada y jefa de bancada de RN en la Asamblea Nacional perdió en el balotaje de los comicios del 2017 y 2022 ante el actual jefe de Estado, Emmanuel Macron, quien recibió el apoyo de las diversas fuerzas del país para evitar el ascenso al poder de la extrema derecha.
Pese a sus posturas nacionalistas y antiinmigrantes, Le Pen ha ganado en popularidad tomando distancia de posiciones más radicales de su padre, la recién fallecida figura histórica y polémica de la ultraderecha francesa Jean-Marie Le Pen, denunciado por banalizar los crímenes nazis y de promover ideas racistas, colonialistas y homofóbicas.
La política de 56 años cambió el nombre del partido, de Frente Nacional a RN, y adoptó una visión más presidenciable, sin presentarse abiertamente como anti-europea, aunque los sectores progresistas de la sociedad siguen considerándola una amenaza mayor.
Su apoyo ha crecido en la población como una respuesta a la inmigración ilegal, la crisis económica y los ajustes sociales, al punto de convertirse RN el año pasado en el más votado en las elecciones europeas y el que más escaños logró de manera individual en la Asamblea Nacional, pese a la cruzada en su contra para impedir que se hiciera con la mayoría absoluta.
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