La Escuela Héroes del Moncada encabezó la marcha de la iniciativa que tuvo como objetivo visibilizar la necesidad de inclusión social para las personas con trastorno del espectro autista (TEA), alineada con los principios de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible que Cuba promueve.
El trayecto concluyó en el Parque de la Juventud, también conocido como Parque José Martí, emblemático espacio del Centro Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad en 2008, en una jornada que es la antesala de mañana 2 de abril, Día Mundial de este padecimiento.
En el lugar final se desarrollaron actividades recreativas y educativas que reforzaron el mensaje de aceptación hacia las personas con autismo.
«Este parque, lleno de historia, hoy se convierte en símbolo de amor y conciencia», destacó una maestra de la Escuela Héroes del Moncada que participó en el evento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que uno de cada 100 niños en el mundo presenta autismo, aunque en países de bajos ingresos las cifras podrían ser mayores debido a limitaciones en los registros. Cuba mantiene un sistema de detección y atención integrado en su red de salud y educación.
Según datos publicados por Unicef en 2020, la isla contaba con 968 niños, niñas y adolescentes diagnosticados con TEA. De esta cifra, 400 se integraban a escuelas de enseñanza general, mientras que los restantes recibían atención en instituciones de educación especial.
El evento en Camagüey evidenció el compromiso del Estado cubano con la inclusión, que garantiza acceso gratuito a educación y salud pública. «El diagnóstico es solo el primer paso; necesitamos construir una sociedad que acoja a todos por igual», explicó una de las organizadoras.
Proyectos comunitarios dedicados a la sensibilización sobre el autismo tuvieron una participación activa en la marcha. «Estos espacios resultan fundamentales para que nuestros hijos se sientan parte plena de la sociedad», comentó la madre de un niño con TEA.
A pesar de las limitaciones económicas, Cuba ha preservado sus programas de atención a personas con discapacidades, incluido el autismo, mediante una red de centros especializados y políticas públicas que enfatizan la equidad.
El Día Mundial del Autismo, establecido por la ONU en 2007, refuerza en la isla el llamado a la solidaridad y el respeto a la diversidad, principios que se recogen en la legislación nacional y en iniciativas como esta que unen a familias, educadores y comunidad.
mem/fam