Cámaras web ubicadas en la zona mostraron cómo la roca fundida avanzaba hacia la zonas citadinas que un año atrás vivieron el despertar de esa zona magmática tras 800 años de inactividad.
La fisura tiene unos 500 metros de largo y continúa creciendo, dijo la Oficina Meteorológica de Islandia en un comunicado.
El flujo de magma comenzó alrededor de las 06:30 hora local, acompañado por una intensa sucesión de terremotos similar a erupciones anteriores, agregó la entidad.
Islandia se encuentra sobre un punto de fuerte actividad volcánica en el Atlántico Norte. El incidente más disruptivo en tiempos recientes fue la erupción del volcán Eyjafjallajökull en 2010, que lanzó nubes de ceniza a la atmósfera y perturbó el tráfico aéreo transatlántico durante meses.
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