Después de las fuertes lluvias y ráfagas de viento que afectaron al Gran Buenos Aires y varias provincias desde la tarde del viernes y toda la noche y madrugada de este sábado, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene activa una serie de avisos por fenómenos acompañados por granizo de diversos tamaños y actividad eléctrica.
La gran cantidad de precipitación dejó calles anegadas, casi 60 mil casas, comercios y centros laborales sin electricidad, demoras en los aeropuertos de la zona y serios inconvenientes para circular tanto en la capital como en varios municipios del conurbano. Las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Chaco y Formosa se encuentran también bajo alerta debido a tormentas aisladas fuertes, algunas severas, indicó el SMN.
El temporal puede generar precipitaciones intensas súbitas, granizo de diversos tamaños, ráfagas fuertes que pueden superar los 100 km/h y actividad eléctrica frecuente.
Los meteorólogos pronostican valores de precipitación acumulada de 60 a 90 mm en la totalidad del periodo bajo alerta, que pueden ser superados de forma local.
La zona cordillerana de San Juan, Mendoza, Neuquén y Río Negro está bajo alerta por el llamado viento Zonda, con velocidades de 30 a 50 km/h y ráfagas que pueden superar los 70 km/h.
Este fenómeno puede provocar reducción de la visibilidad, un repentino aumento de temperaturas y condiciones de muy baja humedad relativa.
Mientras, más al sur, en las provincias patagónicas, rige un aviso por nevadas persistentes de variada intensidad, por momentos fuertes.
Se prevén valores de nieve acumulada de 50 a 100 centímetros en todo el período de alerta, que pueden ser superados localmente.
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