La cartera precisó que un bombardeo contra la localidad de Deir Al-Zahrani, en el distrito de Nabatieh, dejó cuatro fallecidos y 17 heridos, incluidos un niño y 11 mujeres.
Horas antes, las autoridades habían reportado siete muertos, entre ellos tres niños y dos mujeres, además de dos heridos, tras un ataque contra la localidad de Ansar, también en Nabatieh.
Desde el amanecer, la aviación israelí intensificó sus incursiones en el sur libanés y alcanzó una vivienda en Ansar y un edificio de dos plantas en Deir al-Zahrani.
Asimismo, fuerzas israelíes bombardearon las alturas de Ali al-Tahir con munición de fósforo y realizaron otros dos ataques en las inmediaciones de un instituto y de un centro religioso en Nabatieh al-Fawqa.
El ejército israelí aseguró que las operaciones respondieron a una acción atribuida a Hezbolá contra sus fuerzas en la zona de Ali al-Tahir, aunque el movimiento libanés no confirmó ese incidente.
Hezbolá acusó, por su parte, al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de ampliar los ataques contra civiles y de promover una escalada con objetivos políticos internos.
Los nuevos bombardeos ocurren pese al acuerdo marco alcanzado entre Líbano e Israel el 26 de junio, que contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de territorio libanés y la continuación de las negociaciones entre ambas partes.
Israel mantiene presencia militar en zonas del sur del Líbano, incluidas posiciones ocupadas durante recientes enfrentamientos, en medio de persistentes tensiones a lo largo de la frontera.
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