La ofensiva incluyó bombardeos aéreos y de artillería contra localidades de Nabatieh, Marjeyoun, Bint Jbeil y Tiro, y es considerada una de las más graves desde la firma del acuerdo marco entre Líbano e Israel el 26 de junio.
El Ministerio de Salud informó que un ataque contra Deir al-Zahrani causó cuatro muertos y 17 heridos, incluidos un niño y 11 mujeres.
Otro bombardeo contra Ansar dejó siete fallecidos, entre ellos tres niños y dos mujeres, además de dos lesionados.
La Agencia Nacional de Noticias (NNA) reportó movimientos de vehículos militares israelíes cerca de Haddatha, así como ataques de artillería contra Bint Jbeil y Sarbin y el lanzamiento de una bomba sónica desde un dron sobre Baraachit.
También fueron registrados intensos bombardeos contra Tallousa y la zona situada entre Taybeh y Deir Siryan, mientras nuevas explosiones sacudieron áreas entre Mansouri y Majdal Zoun, en el distrito de Tiro.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó los ataques y sostuvo que representan una señal negativa para el proceso de negociación y los esfuerzos destinados a implementar el acuerdo marco.
Por su parte, el primer ministro Nawaf Salam calificó la escalada de extremadamente peligrosa y advirtió que socava los intentos de estabilizar el sur del país.
Salam afirmó que las víctimas civiles de Ansar no constituían objetivos militares y subrayó que cualquier infraestructura armada existente en territorio libanés debe quedar bajo responsabilidad exclusiva del Estado y sus instituciones.
El presidente del Parlamento, Nabih Berri, denunció los ataques contra Ansar y Deir al-Zahrani y llamó a fortalecer la unidad nacional y a intensificar los esfuerzos para frenar la escalada.
El movimiento Hezbolá, en tanto, atribuyó la ofensiva a objetivos políticos internos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y reclamó a las autoridades libanesas adoptar medidas para detener los ataques.
El acuerdo marco firmado el 26 de junio contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes del territorio libanés y la continuación de las negociaciones entre ambas partes.
Según autoridades libanesas, las hostilidades iniciadas el 2 de marzo dejaron hasta ahora cuatro mil 335 muertos, 12 mil 277 heridos y más de un millón de desplazados.
kmg /fm





