El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, explicó durante su habitual rueda de prensa semanal que París identificó a ambos trabajadores como «personal de la embajada» y no como diplomáticos, y señaló que la parte francesa reconoció que brindaban apoyo a sectores de la sociedad civil iraní.
Según Baghaei, esa actuación constituye una violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
«Referirse a los dos empleados de la embajada como si apoyaran a la sociedad civil no es una práctica habitual desde la perspectiva del derecho diplomático, y esta postura constituye una clara admisión de violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas», afirmó.
El vocero indicó que la Cancillería iraní adoptó las medidas diplomáticas correspondientes, entre ellas la convocatoria del embajador francés en Teherán para transmitirle formalmente la protesta de la República Islámica.
Baghaei precisó que, después de que ambos empleados abandonaron territorio iraní, las autoridades comunicaron oficialmente a Francia que no se les autorizará regresar al país.
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