Según la fuente oficial, la artillería israelí atacó con intensidad las afueras de Kfar Remman, en la zona de Doha, así como los alrededores de Tell al-Dabsha y el bosque de Ali al-Taher, en el distrito de Nabatieh, mientras los cazas israelíes realizaron dos ataques aéreos contra la colina de Ali al-Taher, situada al norte de Nabatieh al-Fawqa.
En el distrito de Tiro, las localidades de Mansouri, Beit al-Sayyad y Majdal Zoun fueron blanco de intensos bombardeos de artillería y ataques con explosivos durante la madrugada.
La Agencia Nacional de Noticias puntualizó que «ninguna casa quedó intacta» en Beit al-Sayyad como consecuencia de los continuos bombardeos israelíes.
En el distrito de Bint Jbeil, las localidades de Haddatha, Beit Yahoun y Aita al-Jabal también fueron atacadas, junto con fuego de ametralladoras dirigido hacia los valles cercanos.
Los bombardeos coincidieron con sobrevuelos continuos de drones israelíes sobre localidades de los sectores occidental y central del sur del Líbano.
Estas acciones se producen pese al acuerdo marco firmado entre Líbano e Israel el 26 de junio, con mediación estadounidense, que contempla una retirada gradual israelí del territorio libanés ocupado a cambio del despliegue del Ejército libanés y medidas relacionadas con el desarme de grupos armados.
Según cifras oficiales libanesas, la escalada iniciada el 2 de marzo ha dejado más de cuatro mil muertos y alrededor de 12 mil heridos.
Israel mantiene presencia en varias zonas del sur del Líbano, algunas ocupadas desde hace décadas y otras durante ofensivas recientes, mientras Beirut denuncia incursiones y violaciones de su soberanía.
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