En ese sentido, recalcó que el Gobierno no consentirá que los valores de convivencia y tolerancia que representan las dos ciudades autónomas «se pongan en peligro o discusión desde ninguna perspectiva».
«No es que sean españolas, son españolísimas, y no vamos a permitir que sus valores de convivencia y tolerancia se pongan en peligro o discusión (…) cualquier agresión o intento de agresión» lo son contra «España entera», sentenció Robles.
Sin mencionar expresamente a Marruecos, como sí hizo anteriormente, insistió en que la soberanía territorial y la seguridad de los ciudadanos españoles son responsabilidad del Estado y recalcó que vulneraciones de las mismas serán respondidas «con firmeza», pero siempre con arreglo a la legalidad.
Sus palabras tienen que ver con expresiones de ministros y funcionarios marroquíes acerca de la soberanía de Ceuta y Melilla, que son españolas desde hace más de 500 años y nunca estuvieron bajo control del país magrebí.
La titular es la primera de ocho ministros que comparecerán en la Cámara Baja con foco en la gestión gubernamental en la crisis de Ceuta, a donde ingresaron de forma irregular unas 80 mil personas los días 30 y 31 de julio.
Robles manifestó su solidaridad con las familias de más de un centenar de personas que perdieron la vida al intentar llegar a Ceuta, a la vez que aprovechó para pedir perdón a los ceutíes que puedan sentirse «abandonados o no suficientemente acompañados».
Por otro lado, la ministra de Defensa afirmó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hizo en Ceuta la labor que le es «exigible» en relación a las entradas irregulares de migrantes y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno.
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