«No, por nuestra parte no hubo ningún ultimátum», dijo el jefe de la diplomacia rusa en una entrevista con el canal de televisión RBC este viernes.
Al mismo tiempo, reconoció que Moscú plantea regularmente el asunto ante Washington, «por canales diplomáticos» y «de forma tranquila».
En los últimos dos meses, según Lavrov, hubo tres o cuatro filtraciones en la prensa occidental acerca de cómo exactamente la administración de Donald Trump, que ha calificado la crisis ucraniana como “la guerra de Joe Biden”, está ayudando a Ucrania con nuevas asignaciones financieras, armamento, y suministro de datos de inteligencia.
Cada vez que aparece esa información, dijo el ministro, la parte rusa solicita al Departamento de Estado de Estados Unidos que confirme si es cierto. Sin embargo, Moscú nunca ha recibido de Washington respuesta alguna, añadió el canciller.
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