Según un comunicado de la fuerza iraní, sus sistemas de defensa aérea alcanzaron con misiles al aparato estadounidense de largo alcance, que posteriormente cayó en aguas del golfo Pérsico.
Hasta el momento, Estados Unidos no confirmó públicamente la pérdida del dron.
El incidente ocurre después de que fuerzas estadounidenses atacaran este domingo dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, próxima al estrecho de Ormuz, bajo el argumento de que estaban siendo preparados para desplegar minas marítimas en esa vía de navegación.
Como resultado de esa operación, según el CGRI, se registraron muertos y heridos entre militares y civiles iraníes y prometió responder al ataque.
Con posterioridad, Teherán anunció ataques con misiles y drones contra instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, mientras las autoridades jordanas comunicaron la interceptación de ocho proyectiles que penetraron su espacio aéreo.
La pérdida de aeronaves no tripuladas estadounidenses constituye uno de los efectos de la confrontación regional.
El diario The Washington Post informó el 13 de agosto que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos perdieron al menos 45 drones MQ-9 Reaper desde el inicio de la guerra con Irán, cifra equivalente a cerca de 25 por ciento de la flota disponible de este tipo de aeronaves antes del conflicto.
De acuerdo con esa publicación, esos aparatos se utilizan en misiones de vigilancia y ataque en las proximidades del estrecho de Ormuz, aunque no todos los drones perdidos resultaron derribados.
La renovada escalada entre Washington y Teherán vuelve a colocar en el centro de las tensiones al estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico para el suministro mundial de petróleo y escenario de disputas militares y políticas entre ambas partes.
Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero una ofensiva contra Irán, a la que Teherán respondió con ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región.
Tras varias semanas de menor intensidad, el intercambio de ataques del domingo y este lunes representa la primera escalada significativa desde finales de julio.
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