De acuerdo con la ministra de Agricultura estatal, Tara Moriarty, los análisis practicados a un charrán crestado descubierto a fines de agosto revelaron la presencia del virus, que ingresó al territorio continental de Australia en junio.
Moriarty pidió este viernes a los habitantes que poseen aves domésticas extremar medidas de seguridad y evitar el contacto con ejemplares silvestres en Sídney, ciudad considerada el principal centro financiero del país.
También, recomendó a los dueños de perros impedir que sus animales persigan o consuman aves muertas.
La alcaldesa de Northern Beaches, Sue Heins, advirtió que este hallazgo podría ser el inicio de una serie de casos y alertó sobre los riesgos de la cepa, responsable de la muerte de millones de aves en distintos países.
Según cifras del gobierno federal, hasta el miércoles anterior se habían confirmado 468 contagios de H5N1 en Australia, 20 de ellos en Nueva Gales del Sur, el estado más poblado de esta nación oceánica.
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