“En los próximos días me relevaré del cargo”, dijo tras una reunión a puerta cerrada con la presidenta Keiko Fujimori y el primer ministro, Luis Galarreta, así como el general Freddy López, a quien nombró como su sucesor.
Galarreta dijo que el retiro del controvertido general “debe ser entendido como un gesto de un peruano comprometido con su país” y le agradeció por ello, además de resaltar su trayectoria.
Reconoció que el gobierno ha encontrado una situación muy complicada en materia de seguridad y saludó “la decisión y la firmeza de la presidenta Keiko Fujimori y su gobierno” de enfrentar a la criminalidad para restablecer el orden público.
En el parlamento, el cese de Arriola fue solicitado principalmente por las bancadas de la oposición, pero también por legisladores oficialistas y hasta por el ministro de Trabajo, Juan Sheput, quien comentó que el cese anunciado es un acierto del Gobierno.
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