En un comunicado de la Presidencia, Aoun responsabilizó a Israel de la reciente escalada registrada en Nabatieh y otras localidades del sur, donde los bombardeos dejaron unos cuatro muertos y 20 heridos, según un balance preliminar del Ministerio de Salud.
El mandatario señaló que el ataque contra un edificio del Ministerio de Finanzas en Nabatieh, precedido por otro contra una instalación de la Seguridad del Estado, evidencia un patrón de operaciones dirigidas también contra servicios e instituciones públicas.
Según Aoun, estos ataques reflejan una intención de obstaculizar el funcionamiento de las instituciones libanesas y afectar directamente la vida cotidiana de la población.
El jefe de Estado calificó la situación de “peligrosa escalada” y sostuvo que las acciones israelíes constituyen nuevas violaciones tanto del acuerdo de cese de hostilidades como del acuerdo marco alcanzado entre las partes.
La Presidencia libanesa informó que los bombardeos causaron graves daños en instalaciones estatales y provocaron la destrucción del Hospital Ghandour, en Nabatieh al-Fawqa.
Aoun pidió a Estados Unidos y a la comunidad internacional adoptar medidas inmediatas para detener los ataques y exigir responsabilidades por las operaciones israelíes.
Afirmó además que Líbano mantiene su compromiso con la defensa de su soberanía, la estabilidad del sur y la seguridad de su población.
La actual escalada se produce pese al acuerdo marco firmado el 26 de junio de 2026 bajo auspicios estadounidenses, que contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes y el despliegue del Ejército libanés en las zonas evacuadas.
Desde el 2 de marzo de 2026, la ofensiva israelí ha dejado cuatro mil 358 muertos y 12 mil 359 heridos, además de más de un millón de desplazados, según las autoridades libanesas.
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