En una entrevista con el canal de YouTube Sama Menshova, el canciller ruso indicó que la iniciativa viene de Ucrania, la cual ha convencido ya a Türkiye.
«Resulta imposible controlarlo. Pasó lo mismo hace tres años con la Iniciativa de Granos del Mar Negro», argumentó Lavrov. «Ahora están tratando de reanimarla, es totalmente inaceptable y totalmente inviable», enfatizó.
Según el titular, Ucrania abusó de ese acuerdo «transportando armas periódicamente en embarcaciones civiles». Además, la Unión Europea bloqueó el acceso de granos y fertilizantes rusos a los mercados internacionales, contrariamente a lo que se había prometido a Moscú.
En julio de 2022, Rusia, Türkiye y la Organización de las Naciones Unidas firmaron un acuerdo para desbloquear la exportación de granos y fertilizantes de Ucrania a través del mar Negro, mientras el Gobierno ucraniano suscribió un documento similar con Ankara y representantes de la ONU.
Desde entonces el acuerdo fue prorrogado en tres ocasiones, la última vez hasta el 17 de julio de 2023.
Rusia formuló cinco requisitos para extender el pacto alimentario más allá de esa fecha, entre ellos estaba reconectar su banco agrícola, Rosselkhozbank, al sistema SWIFT; reanudar envíos de maquinaria agrícola, repuestos y mantenimiento; y levantar la prohibición de acceso a los puertos.
Igualmente propuso reactivar el ducto de amoníaco Togliatti-Odesa; así como desbloquear los activos y cuentas extranjeras de las empresas rusas relacionadas con la producción y transporte de alimentos y fertilizantes.
A falta de avances en esta materia, Rusia dio por suspendida su participación en el acuerdo y considera como objetivos militares los barcos que navegan en el mar Negro hacia puertos ucranianos, y como partes del conflicto a los respectivos países.
Ucrania emitió una advertencia similar en relación con los puertos rusos en la cuenca del mar Negro.
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