Las llamas permanecen activas en esta zona protegida, favorecidas por semanas sin lluvias, la vegetación seca y los fuertes vientos que contribuyen a la propagación del fuego por la montaña.
Unos 30 bomberos del cantón Mejía y alrededor de 100 residentes en la zona se movilizaron para apagar las llamas y también para proporcionar agua y alimentos a los equipos que permanecen en la montaña.
Debido a la intensidad de las llamas, las autoridades solicitaron apoyo aéreo de las Fuerzas Armadas para realizar descargas de agua en los puntos más críticos.
Según el último reporte de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, con corte al mediodía de este lunes, Ecuador registra seis incendios forestales activos y tres bajo control.
El balance supone una reducción frente al reporte del domingo, cuando se contabilizaron nueve incendios forestales activos y cuatro bajo control en distintas partes del país.
No obstante, en la tarde, las autoridades de la capital ecuatoriana informaron sobre un nuevo incendio forestal en el sector llamado La Bota, en el norte de la urbe, donde se encuentran desplegados 40 bomberos y 15 vehículos para evitar la propagación de las llamas.
Además, en Quito, el Cuerpo de Bomberos mantiene labores de monitoreo y enfriamiento en sectores donde se registraron incendios este domingo para evitar posibles reactivaciones.
Las autoridades locales atribuyen una parte considerable de estas emergencias a acciones humanas, principalmente quemas de desechos y uso irresponsable del fuego.
Ante la presencia de humo en sectores cercanos a los incendios, el Ministerio de Salud desplegó brigadas móviles de atención y recomendó utilizar mascarillas y gafas protectoras para reducir el riesgo de afecciones respiratorias y oculares.
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