Coquerel cuestionó de entrada la cifra de ahorro anunciada por Sébastien Lecornu: 54 mil millones de euros, frente a los 43 mil millones que él considera realmente atribuibles al presupuesto de 2027.
De acuerdo con el legislador de LFI, los 54 mil millones de euros incluyen 11 mil millones ya contabilizados en el presupuesto de 2026, especialmente vinculados a la Seguridad Social.
También advirtió que el déficit presupuestario terminaría este año entre 5,4 y 5,5 por ciento del Producto Interno Bruto, pese al esfuerzo anunciado por el ejecutivo.
Para LFI, ese proyecto presupuestario no debe ser aprobado, por lo que Coquerel afirmó se opondrán al texto y presentarán una moción de censura si el Gobierno recurre nuevamente al artículo 49.3, el cual permite al Gabinete aprobar el presupuesto sin pasar por la Asamblea.
El parlamentario sostuvo, además, que los grupos de izquierda actuarían en ese sentido en la cámara baja.
A su juicio, el presupuesto profundiza las desigualdades y tiene un efecto recesivo, porque reducir el gasto público y las prestaciones sociales puede golpear el consumo interno, estimó.
Como alternativa, Coquerel planteó una ley especial hasta las presidenciales, que garantizara continuidad presupuestaria y permitiera algunas medidas fiscales mientras se define la futura política económica.
El proyecto de Sébastien Lecornu se apoya ampliamente en una subida de impuestos para recuperar el control de las cuentas públicas con un propósito inicial de llevar déficit a un 5,2 por ciento, sin apenas tocar un incremento de seis mil millones de dólares del gasto militar.
Pero las primeras señales visibles de aviso las dio el sector público que el 29 de septiembre llevó a las calles casi 300 mil empleados de diferentes esferas, incluidos bomberos, administraciones, enfermeros, profesores, y otros sectores, en decenas de localidades.
En estos momentos, LFI cuenta con 70 diputados y para aprobar una moción de censura se necesitan 289 votos.
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